González cambió el partido: La respuesta que le dio a Alguacil ante Sparta

Armando González no se quedó con el gol ante Sparta Praha. Pero consiguió algo que podría resultar todavía más importante para lo que viene en la temporada, una intervención decisiva justo cuando Olympiacos necesitaba a alguien capaz de cambiar el rumbo del partido.
Los rojiblancos derrotaron 1-0 a Sparta Praha el jueves 22 de octubre en el «G. Karaiskakis», consiguieron su tercera victoria en tres partidos de la League Phase de la UEFA Europa League y llegaron a nueve puntos. González comenzó en la banca, ingresó al minuto 62 en lugar de Roman Yaremchuk y al 79 apareció en la acción que decidió el encuentro.
El centro de Christopher Pedersen encontró a González dentro del área, el español conectó de cabeza y la pelota se desvió en Sivert Mannsverk antes de terminar en la portería. Oficialmente fue registrado como autogol del jugador de Sparta, pero para Imanol Alguacil la lectura es distinta. El delantero que había dejado en la banca fue quien entró y generó el contacto decisivo.
De los 35 minutos a una respuesta dentro de la cancha
La actuación adquiere todavía más valor si se conecta con lo sucedido anteriormente. González había tenido un arranque impresionante con Olympiacos, registrando 4 goles y 2 asistencias en sus primeras seis apariciones, pero el cambio de entrenador también modificó su protagonismo.
En los tres encuentros anteriores de Olympiacos antes de enfrentar a Sparta había acumulado solamente 35 minutos de juego. No participó contra Panathinaikos, disputó 24 minutos en la victoria 1-0 frente a Marseille y otros 11 en el 2-0 contra Panaitolikos.
Incluso en Europa ya había vivido una situación parecida. En el 2-1 contra Jagiellonia, González fue titular y marcó el gol del empate, pero Yaremchuk ingresó al minuto 62 y consiguió el tanto de la victoria al 84.
Contra Sparta los papeles se invirtieron. Yaremchuk recibió la titularidad y González volvió a ingresar al minuto 62, esta vez para ser él quien influyera directamente desde la banca.
Los pocos minutos de González ya habían generado una conversación alrededor de su papel. Su actuación frente a Sparta no invalida las decisiones del entrenador, pero sí le entrega al delantero español un argumento futbolístico difícil de ignorar.
Antes de su ingreso Olympiacos tenía la pelota, acumulaba disparos y generaba jugadas a balón parado, pero no encontraba el gol. Solamente durante el primer tiempo había realizado 17 disparos y uno a portería, mientras que al minuto 58 la cuenta de tiros de esquina era de 10-0.
Lo que faltaba era mayor presencia dentro del área y un futbolista capaz de atacar directamente los espacios frente a una defensa de Sparta que acumulaba muchos hombres cerca de su portería. González ofreció exactamente eso.
En la jugada del minuto 79 no esperó el balón al pie. Atacó el espacio frente a la portería, ganó el remate de cabeza y generó la acción que terminó en el autogol de Mannsverk. No aparece como anotador en las estadísticas, pero sin su movimiento la jugada difícilmente habría terminado de la misma manera.
El nuevo dilema con Yaremchuk y la decisión que deberá tomar Alguacil
La conclusión sencilla sería afirmar que González debe quitarle inmediatamente el puesto a Yaremchuk. Los datos no permiten una lectura tan simple.
Roman Yaremchuk ofrece características diferentes. Alguacil lo utilizó como titular en el Vélodrome y volvió a hacerlo frente a Sparta, mientras que el propio delantero ucraniano había señalado antes del encuentro que una de sus principales responsabilidades era presionar correctamente a la defensa rival.
González, por su parte, ya demostró que tiene una relación más directa con la última acción ofensiva. Sus 4 goles y 2 asistencias durante su arranque no desaparecen porque haya cambiado su papel, mientras que en la League Phase ya había marcado contra Jagiellonia.
El partido frente a Sparta añadió otro elemento. Puede convertirse en un futbolista especialmente peligroso cuando entra contra una defensa que lleva más de una hora persiguiendo el balón. Eso fue precisamente lo que ocurrió después del dominio de Olympiacos y de sus 17 disparos durante el primer tiempo.
Pero también existe otra cara de la situación. Un delantero que comenzó con semejante producción difícilmente puede permanecer durante demasiado tiempo únicamente como solución para los últimos 25 o 30 minutos. Si continúa generando goles con oportunidades limitadas, la discusión sobre la titularidad será cada vez más difícil de evitar.
Nuestra lectura es que González no le ganó definitivamente el puesto a Yaremchuk, pero sí demostró a Alguacil que su productividad merece un peso mayor cuando Olympiacos enfrenta defensas cerradas y con muchos futbolistas dentro de su propia área.
El técnico vasco consiguió aprovechar los dos papeles. Yaremchuk inició un partido en el que Olympiacos necesitaba presión desde la primera línea, mientras que González apareció cuando hacía falta mayor instinto ofensivo dentro del área.
Esta competencia puede convertirse en una ventaja. Yaremchuk y González no necesitan ofrecer exactamente lo mismo para resultar útiles. La clave será que Alguacil identifique qué características necesita contra cada rival.
González ya tiene una respuesta muy concreta cuando aparece la conversación sobre sus minutos. Con un papel reducido durante los partidos anteriores, ingresó a un encuentro europeo atorado 0-0 y participó directamente en la acción que terminó convirtiéndolo en 1-0.
Su aportación adquiere todavía más valor porque Olympiacos consiguió el 3 de 3 con cuatro goles a favor y solamente uno en contra. En tres encuentros decididos por pequeños detalles, la eficacia de cada delantero adquiere un valor especial.
El siguiente compromiso europeo será contra Rennes como visitante el 5 de noviembre y Alguacil tendrá otra decisión que tomar. Puede mantener a Yaremchuk como titular y utilizar a González como una poderosa arma desde la banca o premiar el impacto del español con más minutos.
González hizo lo único que podía controlar. No respondió dentro de la cancha con gestos por su papel. Entró, atacó el área y participó en la jugada que llevó a Olympiacos a nueve puntos.
El gol permanecerá oficialmente registrado como autogol de Mannsverk. La presión que Armando González está ejerciendo para conseguir un papel más importante, en cambio, le pertenece completamente.








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